DIARIO DE PISCU
 



DIARIO DE PISCU
  Home
  Archives
  Guestbook
  Contacts
 


 
Links
   Astredu
   Simon
   Flat Eric
   Querido diario de Fran
   Nico
   Antiguo diario de Claudio
   Ann O´nadada
   Surferrosa
   Diario de V
   Farala
   Iko
   Supervago

http://20six.co.uk/claudiopiscu

powered by
20six.co.uk



 

CAAAASSSSIIIIIIII

La suiza se fue tras un intenso fin de semana en el que yo no he podido reprimir un intrínseco comportamiento borde provocado tanto por mis pocas horas de sueño como por lo incomodo de su presencia en mi vida. Suena cruel y lo soy. Lo más reseñable durante su visita han sido el concierto de Fangoria (al que ella no vino) y el cumpleaños de Cartero ( al que ella si vino pero se comportó como un mueble). Muy divertido todo pero no me apetece contarlo.


 fficeffice" />


Después de abandonar a la guiri en la estación de autobuses contacté con Ana para quedar para el Plan Travesti. La decisión más inteligente de mi vida durante la última semana y la mejor fiesta en la que he estado en mucho tiempo. Allí estaba todo el mundo que me apetecía ver en ese momento, desde V con su elegante camisa de tacones hasta Fabio con su elegante camisa de mariposas.  Lástima que olvidara mi cámara de fotos.


 


Ana conocía a todo el mundo y no hacía más que saludar: Olvido, Mario, Nacho, Arrakis, Prohibida, Fans anónimos y amigos de Coliflor... Y yo encantado, claro. Siempre me gustó ser amigo de famosas. Como la noche fue larga creo que lo mejor es resumirla en los Travesti Plan Awards ( a partir de ahora TP):


 


-TP a la más Leti O: Para V y sus exquisitos conocimientos de Protocolo y saber estar. Nadie presenta a la gente como él


 


-TP a la clavada de la noche: a las copas a 7 euros. Así uno no puede emborracharse a gusto


 


-TP al mejor estilismo: para Artcoholic, Jone y Jorge. Sus camisetas efímeras ganaron al resto de aspirantes


 


-TP a la mejor actuación: para las Nancys Rubias. Por sorprenderme a estas alturas que es harto difícil.


 


-TP al más clase Preysler: A Nacho por saludar y besar como lo hace. Yo me imagino que Isabel debe haberlo aprendido de él.


 


-TP a la más clase obrera: a Patata por  currárselo e intentarlo e intentarlo e intentarlo todo con tal de hacerme feliz. Gracias


 


-TP a la mejor presentación: para Fabio y su “Directamente desde PuertoUrraco...”


 


-TP al mejor reloj: a un chico rubio muy mono que llevaba un Casio de 500 pts como el que yo tengo.


 


-TP al momento más absurdo: para mí emocionado bailando entre Alaska y Fabio preguntándome como había llegado a allí...


 


-TP al mejor diálogo: ¡¡O sea que tu eres mi futuro peluquero!!!


 


-TP al peor diálogo: ¡¡Dios mio, ahí esta nuestro antiguo peluquero!!


 


-TP al más ridículo de la noche: a mí por adolescente, por acabar la fiesta de esa manera estúpida, vergonzosa y humillante y por no dejar de sentirme mal por ello. Eso me pasa por ser causa y objeto de secretos a voces.


 

De hecho, por culpa de ello hoy he estado en el trabajo como un zombi y todo el mundo me decía: “¡Joder con la resaca! “ mientras yo pensaba “¡Ojalá fuera una resaca!”.  Estáis cerca. Como decía Hidrogenesse de Marichalar: CAAAASSIIIIIIIIIII
1.6.04 07:03


LITÚRGICO, DEPILADO Y GILIPOLLAS

Soy un gilipollas y puedo demostrarlo. Gilipollas por quedar el miércoles con María para cenar y acostarme a las cuatro de la mañana cuando tenía que levantarme a las seis. Y digo tenía porque me quedé dormido y me tocó coger un taxi hasta Leganés para llegar a tiempo al trabajo. Nunca me quedo dormido pero precisamente ese día, que tenía visita de jefes, tenía que pasar. Pero es que además soy gilipollas por partida doble. Gilipollas por comprar un billete de tren a Salamanca que salía a las once del viernes y volver a quedarme dormido. Y perderlo. El tren y el dinero. Menos mal que los autobuses no estaban en huelga y conseguí billete después de todo.


 fficeffice" />


Llegué a Salamanca, comí, me tumbé en el sillón y me pasé toda la tarde viendo en el satélite programas de “Con las manos en la masa” que reponían en un canal de cocina. En uno de ellos Victoria Abril preparaba un postre de peras que consistía en cortar y pelar las peras, colocarlas en la bandeja y poner por encima miel, almendras y canela. Todo muy cutre y nada apetitoso. Lo hacían todo con las manos y Victoria no paraba de chuparse los dedos y poner peras en la bandeja mientras la presentadora le preguntaba por su papel en “El Lute”. Me dio más asco que Pink, que diría supervago. Lo peor de todo fue que me entró hambre y mientras comía un yogur Bio me acordé de unas recetas de Peras al Colacao que ponían hace tiempo en las cajas de  tres kilos de dicho producto. Ahora solo regalan tazas.


 


Por la noche me fui a casa de mi hermana a cotillear y fumar. Mis sobrinas me enseñaron sus juguetes y la mayor prometió dejarme, sólo si yo quería, una Nancy Rubia vestida de comunión que al apretarle el pecho cantaba “Alabaré, Alabaré” con voz de niña endemoniada. No sé quien se la regaló pero tengo que traerla a mi casa. Después de cenar,  llegó mi otra hermana embarazadísima de siete meses y casi tan gorda como su marido, dispuesta a depilar al marido de mi otra hermana de cara al verano. Un par de horas después, y con unas copas de más, mi hermana me convenció para que me depilara el pecho y yo, que bebido no sé decir que no, me quite la camiseta e inconsciente de mí  dejé que con la paleta pusiera el primer pegote de cera. Y entonces supe que el infierno era esto. Ya no había vuelta atrás.


 


La situación era esta: yo, tumbado, sudando y con una camiseta en la boca para morder, no paraba de insultar a mi hermana mientras ella, encima de mi, llorando de risa y con toda la tripa de embarazada moviéndose sobre mi cabeza, ponía y quitaba tiras de cera sin parar alentada por mi otra hermana. Por lo menos mis cuñados  miraban con ojos de comprensión masculina mi martirio. Ya terminando, Ana Rosa Quintana hablaba en un programa de su embarazo y el público aplaudía histérico. Yo en un delirio de dolor imaginé que esos aplausos eran para mi. Pero me acordé que era el cumpleaños de Patata y se los dediqué a ella.


 


El sábado por la mañana me puse el traje y me fui a la iglesia con mi abuela para que cogiera sitio para ver la comunión. Cuando llegué, la solté y según salía en dirección al bar para tomar algo con mis primos mientras duraba la misa, se acercó mi hermana y me pidió que por favor leyera algo que el cura lo necesitaba. Yo, que soy muy protagonista bonita, acepté encantado por ser la oportunidad ideal para demostrar a mi familia al completo lo mucho que han servido mis cinco años de carrera. Me senté detrás del coro y esperé mi turno para subir al altar. En un momento dado el cura me llamó y yo, como hiciera la abuela de Letizia, me coloqué el micrófono de corbata (hay que ver lo modernas que son las iglesias de hoy) y leí la carta de no se qué apóstol a no se que pueblo. Perfecta dicción, mirada al frente, falso sentimiento y sonrisa sostenida fueron mis armas para convencer al respetable de quién es el mejor. Me gusta ser litúrgico. Ahora sé que la televisión es lo mío. Decidí comulgar porque tenía hambre y era casi mediodía. No me dieron vino pero cuando metí la ostia en mi boca se me antojó el momento harto parecido a cuando apagas las velas del pastel de cumpleaños y pedí un deseo. Luego recordé que soy ateo así que no creo que se cumpla. Salí de misa, felicité a mi sobrina, le di sus regalos, aguante besos y halagos de familiares y fuimos al restaurante a comer. Casi a las seis nos retiramos y yo me eché una siesta que falta me hacía. Es duro ser el famoso de tu familia.


 


Por la noche quedé con mis amigos salmantinos (David y Laura, que me pidieron que les sacara en el diario) y me acosté algo borracho. El domingo estuve atontado delante de la tele todo el día (como todos los domingos) y quise salir para hacer fotos por la ciudad. Metí pilas en la cámara digital pero no se encendía. Se me ha jodido y ni siquiera he terminado de pagarla. Dios me ha castigado porque ya no está en garantía.


 


David no salió porque tenía que estudiar y Laura vino a buscarme en el seiscientos para ir al cine. Los Álcantara pero sin sexo. Vimos “El día de mañana”, que es mala como una depilación de pecho, disfruté del chaval protagonista  que está muy bueno y me fui a la cama para leer un libro de Larra que tenía en la mesilla desde tiempos de instituto y que nunca abrí.


 


Hoy lunes no hice nada de provecho. Salí a tomar el sol a la terraza y mi tía, que estaba por allí, me pregunto que si era feliz. No supe que contestarle. Hace tiempo que nadie me pregunta eso. Quedé para tomar un último café por la Plaza Mayor y me entretuve tanto que por dos minutos casi no cojo el tren de vuelta a Madrid. En el trayecto terminé el libro de Larra, me llamó mi jefa para decirme que mañana martes abro en lugar de cerrar y mi madre para decirme que mañana vienen mi hermano y su novia a pasar unos días a mi casa. No he sido capaz de decirle que no. Soy un calzonazos. Soy un gilipollas y lo he demostrado.


 


 

8.6.04 00:48


LA CAÍDA ES EL PRINCIPIO

Cuando no escribo me digo que es porque no tengo nada que decir. Como si eso importara. No hay nada más que leer las columnas de Elvira Lindo en el El País para descubrir que la función social del periodismo se pierde poco a poco. Ya no existe. Y si el mayor diario de España no se preocupa por ello, ¿acaso desde mi blog debo hacerlo yo?.  Pues eso. A escribir sobre nada que de eso vivo.


 fficeffice" />


El viernes me caí por las escaleras. No aborté ni me quedé paralítico, pero el hecho de caer de espaldas provocó que durante cinco largos minutos me quedara sin respiración y mi aspecto fuera el de un escarabajo boca arriba moviendo sus patitas para darse la vuelta. Cerca de la muerte mi vida no pasó por delante como una película. En lugar de ello sólo pensaba en que no quería que nadie me viera en esa actitud tan ridícula. La imagen ante todo.Y es que como decía Ed Wood sobre su participación como soldado  en la II Guerra Mundial: “No me importaba morir, sólo me daba miedo que me hirieran y que en el hospital de campaña mis compañeros descubrieran que llevaba ropa interior femenina”. Al final me levanté, comprobé que mis calzoncillos eran más que dignos, y mientras bajaba se me ocurrió que si me caía otra vez llamaría al Samur para que un enfermero guapo me los viera. Cosas de caerse a las seis de la mañana.


 


Por la noche compré zumo de tomate y Patata trajo el Vodka para la fiesta del BloodyMary. Mi casa parecía una sauna, sudábamos todos los que fuimos y Patata, con media botella de Vodka encima, insistió en que la fiesta debería ser en ropa interior. La idea no fraguó en todos los invitados y al poco rato salieron despavoridos con graves síntomas de deshidratación, pero como  vimos  el torso desnudo del bello S  decidimos que la fiesta había sido todo un éxito. Lástima no haber visto a Supervago y Farala en su fiesta. Causas de fuerza mayor me lo impidieron. Aceptar mis disculpas.


 


El sábado por la mañana, y sin resaca gracias al BloodyMary, nos fuimos al pre-estreno de “Harry Potter y el Prisionero de Azkabán”. Patata y mamá Patata hacían cola cuando llegué. Daba la vuelta a la manzana y como hacían registro de mochilas y tal tardamos más de una hora en entrar al cine. Mientras esperábamos vimos a Aviador que también acudía al evento, y a Logansan que pasaba por allí a comprar unos regalos.Yo me reí mucho porque descubrí que por la mañana todos somos humanos y bastante normales, y no esas arpías estrafalarias que todos envidian.  Toda una sorpresa esta reunión mañanera de bloggers.  Con Aviador no hablamos casi nada porque estábamos en mitad de una avalancha de niños, pero Logansan nos contó que había estado pinchando en el Tupper el Jueves. Lamenté no ir a verle, sobre todo después de haber rechazado una invitación de V ese jueves por la noche cuando me lo encontré en la puerta de casa y me comentó lo del Tupper después de preguntarme por el extraño tamaño de mis pupilas. Otra vez será.


 


En cuanto a la película, pues me gustó bastante. Muy buena adaptación y todo un acierto el cambio de director. Harry está poniéndose potente, Ron llevaba una camiseta que  compré hace años en el H&M y que nunca me pongo, y Hermione tiene unas tetas bonitas. Lástima que Patata&Mum se perdieran el final. Cuando terminó, mientras los niños aplaudían, salí escopetado porque llegaba tarde al trabajo.


 


El domingo me hice rural y me fui al campo con Marta a pasar el día. Tortilla, filetes, ensalada, nevera con colas frías y río fueron los complementos de esa jornada. Vimos familias discutiendo, mafias rusas coloreándose sobre las piedras,  peruanos perpetuamente en el agua y parejitas sobándose con efecto tienda de campaña. Yo me puse el bañador de el año pasado, pero como he engordado ya no me queda bien y me pasé casi todo el día con camiseta. Al final buscamos un sitio donde hubiera muchos obesos, lo encontramos y me puse a tomar el sol sin complejos y casi desnudo. Como dice el refrán: “En el país de los ciegos el tuerto es el rey”. Y yo, incluso en el campo, si no soy rey no soy nada.  Cuando llegamos a Madrid nos bebimos unas botellas de vino, salimos, ligué por fin, nos magreamos como cerdos pero cuando el chico me dijo que quería estar a la altura  (¿¿??), que era el segundo chico con el que estaba y que era la primera vez que se iba con alguien a la cama la primera noche se me bajó el ánimo. Con semejante panorama decidí mantener mi abstinencia sexual. Si la rompo, que sea con algo que merezca la pena, ¿no?.


 


Hoy Lunes me he levantado y no he salido de casa en todo el día. Quería ser gañan y lo he conseguido. Sólo he echado en falta tener un tamagotchi. Yo también quiero un Tamagotchi. Mañana me lo compro.

14.6.04 23:57





The weblog's authors are responsible for the contents of this blog. Your free weblog from 20six.co.uk