“Carmina ha muerto. Larga vida a Carmina”. El puñetazo necesario para hacerme salir de mi letargo literario ha sido doloroso e inesperado. Nunca pensé que Patata me daría esta triste noticia sobre la mujer que, junto a nuestras madres, más ha marcado nuestra vida. Con su muerte se van nuestros futuros viajes al Rocío, nuestras fiestas con Paco Pablo Peralta y nuestras despreocupaciones por la gordura. Homenajes YA y elevación a los altares. Y es que si Carmina se hace Santa yo me hago católico otra vez. Sí, ya me veo dejándome el pelo largo para donarlo a su Imagen como hacen las beatas en mi tierra con el Cristo de los Dominicos y ver su Melena al viento, ondeando en las procesiones nocturnas al ritmo de los tambores y de los gritos de “Divinamente”, allá por donde pase. Decidido, el lunes me desrizo el pelo.
ffice
ffice" />
Pero donde crecen penas también crecen alegrías. Hoy he sido tío por quinta vez. O eso creo. Lo explico: la cosa es que mi madre me ha llamado para decirme que iban a hacerle la cesárea a mi hermana y bueno, cuando escribo esto todavía no ha terminado, pero seguro que cuando leas esto ya ha nacido (o extraído, ¿cómo se dice en estos casos?) la criatura. La quinta sobrina. Claro que, pensándolo bien, ahora entiendo porque se me muere el tamagotchi siempre. ¿Cómo cojones no va a pasar si las conejas de mis hermanas se han llevado todo el instinto maternal que me correspondía en herencia?.
Y ya que hablo de herencias, bien podían ser algo más ricos mis padres para así yo no trabajar y poder haberme escapado este fin de semana al festival ese en Extremadura al que Farala, Mynerna, Paquing y Patata se han ido sin mí. No es que los grupos que tocaban me emocionen, pero dos días de alcohol y fiesta absurda son demasiado golosos. Todavía tengo demasiado presente la escapada a Valencia. Por lo menos se han acordado y me han llamado, me han dando envidia y hasta he podido hablar con Paula. Ya me enteraré en los Diarios de todo lo que pasó al detalle.....
Me voy a la cama. Mañana madrugo. No tengo aire acondicionado, las ovejas no sirven de nada y tengo que contar las gotas de sudor que salen por cada poro de mi cuerpo para poder dormir.