A veces vas al cine esperando ver algo bueno y lo único que consigues es pasarte media película pensando en subnormalidades. Eso es lo que me pasó el domingo cuando fui con Farala a ver ?El Exorcismo De Emily Rose?, una película en teoría de miedo pero que, si bien me asustó en algunos momentos, me aburrió lo suficiente como para desarrollar la teoría de que las posesiones son metáforas del travestismo. Vayamos por partes:
1. Los poseídos son personas religiosas y por lo tanto su familia no aceptaría para nada que se dedicaran al espectáculo. Aunque en el caso de ?EL EXORCISTA? es diferente, ya que la madre de la niña poseída es actriz. Tranquilos, tiene explicación: de madres famosas salen hijas trastornadas, valga como ejemplo las famosas travestis Terelu o Liza Minelli. El caso es que por culpa de esa frustración empiezan a comportarse de forma rara: se mean encima (actitud punk), se masturban con crucifijos (Si lo hace Madonna, lo hago yo) e incluso hablan en lenguas raras diciendo cosas sin sentido (Déjamelo como Grace Jones!!!!, Delante Tuya!!!!, Como un Flash!!!!!, Te voy a poner poca base!!!!)
2. Ante esta situación, la familia decide llamar a un cura para sanar a la persona. El cura representa la derecha rancia que quiere evitar que haya un travesti en la familia. Cuando llega el Padre de turno, lo primero que hace la poseída travesti es vomitar, pero oye, no porque le de asco el tío, que también, sino porque la han despertado con toda la resaca del ocho y medio. Y es que está demostrado que el 80% de los casos de travestismo se inician en el 8 y medio, una consagrada plataforma de lanzamiento para futuras cantantes del sello Susurrando. Por culpa de ese madrugón obligado por parte del cura también se explican ciertos cambios drásticos en lel aspecto físico del poseído: el pelo sucio y revuelto del humo, la mala respiración por fumar dos paquetes de tabaco en tres horas, las ojeras de haber dormido dos horas escasas, los cortes en la cara y en el cuerpo producto de la típica insoportable que baila como una epiléptica y te deja magullado en la pista, las quemaduras de cigarro en los brazos? La familia quiere un ritual de exorcismo, pero con dejar dormir a la travesti ocho horas seguidas bastaría. Luego se extrañan de que blasfeme. Yo blasfemaría mucho si mi madre me despertara un sábado.
3. ¿Qué pasa con las contorsiones y los giros de cabeza? Antes mi niño no era así? Familia, ¡es normal¡ Ahora lo que se lleva es imitar el HungUp de Madonna. Quiten la MTV o rompan sus discos, pero no tiren agua bendita a la víctima.
4. Los poseídos tienden a descuidar su aspecto. No se cambian mucho de ropa y llevan cosas raras encima, la mayoría rotas. De nuevo se demuestra que la posesión es sinónimo de fashion victim. Darse una vuelta por el Plan Travesti o por el Bershka servirá para comprobar que todos los jóvenes de hoy visten por el estilo. Bueno, y Josele Román. Hay que aceptar el nuevo vestuario de los hijos y no pensar que el diablo tiene algo que ver en ese cambio de actitud.
5. Los poseídos levitan cuando oyen oraciones. Todo tiene una explicación científica, ya que en realidad lo que les pasa es que se han tomado alguna droga y les parece estar escuchando de nuevo a Madonna cantando Like A Prayer o Isaac. Una metáfora demasiado evidente.
6. Los poseídos manifiestan tener varios demonios dentro del cuerpo y toman diferentes personalidades. Otra metáfora de los travestis y sus playbacks imitando a las reinas del pop. Eres muy poseído cuando dices tener dentro a Satanás (madonna) también conocido como Lucifer (Esther) o Belcebú (la Ciccone), pero es normal que a la vez te posean demonios menores como Alaska, Kylie, Britney o Merche.
7. Los poseídos sacan mucho la lengua. La mayoría de los travestis lo hacen para controlar el pintalabios. Y dicen ordinarieces?.¿Nadie ha visto un espectáculo de Psicosis González o de Diossa y Malicia?
8. Los poseídos se sienten atraídos por el sexo oscuro. Como los travestis por los osos. Anda que no.
9. Al final los poseídos ven la luz, llega el fin del suplicio. A las travestis les pasa lo mismo, pero con Alaska. Fangoria es el Dios de los travestis.
Y así muchas coincidencias más que os invito a conocer y compartir con nos. El caso es que durante la película no paré de doblar mentalmente los diálogos de la película y de imaginarme a la pobre Emily Rose cantando FLASH mientras corre bajo la lluvia. Y claro, me reía y me tuve que esperar a la salida para comentárselo a Farala. Durante el resto de la noche del domingo conocí a muchos poseídos –o aspirantes a ello– en una fiesta a la que fui y de la que me largué muy tarde. ¿Casualidades?

UNA POSEÍDA MÁS